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El siguiente artículo es originalmente publicado en el blog de negocios de Leona Rehm. Leona es una entrenadora de negocios en Simply Effective Coaching, LLC., ofreciendo soluciones reales a problemas reales. Ella es graduada en Bethell College en St. Paul, MN,  y en The Academy for Coach Training en Bellevue, WA.

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Mahatma Gandhi es citado diciendo, «La Acción expresa prioridades» ¿Está de acuerdo?

Cuando leí por primera vez esta cita deduje un significado. Sin embargo, hoy, mientras escribo me doy cuenta de que hay más. Veo que nuestras acciones vienen de nuestras prioridades – pero hoy me di cuenta que nuestras acciones revelan nuestras prioridades. Por lo tanto, lo que sigue es que un cambio en nuestras prioridades tendrá un impacto directo en nuestras acciones.

Considere el proceso de cambiar un «mal» hábito. La mayoría de nosotros va a aferrarse a la costumbre hasta que las dolorosas consecuencias anulen la comodidad de no cambiar. Nuestras prioridades cambian y nuestra mala costumbre se va – casi como de la noche a la mañana.

Tuve un cliente que estaba crónicamente tarde para todo. Ella tenía una «buena excusa» cada vez hasta que se dio cuenta de que su falta de puntualidad estaba afectando su reputación entre sus colegas y clientes. De repente, como si por la ola de una varita mágica ella más nunca estuvo tarde. Al hablar sobre el cambio mencionó que muy poco era más importante para ella que la buena opinión de las personas que trabajaron con ella y aquellos a quienes atendió. Llámelo la presión de grupo o de responsabilidad, cuando la pena de ser considerado grosero y desconsiderado por sus compañeros fue más grande de lo que ella percibió ser sus tareas importantes, su tardanza se detuvo.

Tienes un hábito que está interfiriendo en tu camino? Pregúntate a ti mismo tres preguntas cortas:

1) ¿cuál es la recompensa por no cambiar – lo que es realmente más importante?

2) ¿cuál es la recompensa por cambiar – lo que es más importante?

3) ¿cuál es el costo de no cambiar?

Cuando el dolor (costo) de no cambiar es más grande que la recompensa por no cambiar – el hábito cambiará, no necesariamente sin esfuerzo, no necesariamente durante la noche, pero mientras más grande sea la distancia entre el dolor y la recompensa, pasará más rápido.

Todo realmente se relaciona a cambiar nuestras prioridades. Y nuestras acciones revelan nuestras prioridades reales.

Cuáles son tus opiniones al respecto? No estás seguro sobre cuáles son tus prioridades ahora? Echale un vistazo a estos ejercicios de entrenamiento.